La spanakopita, también conocida como costrada griega, es uno de esos platos que viajan bien. Estas milhojas de espinacas y queso feta son un clásico de la cocina griega que podría pasar perfectamente por una receta de toda la vida en cualquier mesa española.
La clave está en la pasta filo, esas láminas finísimas y crujientes que envuelven el relleno y le dan esa textura tan característica. Si no la has trabajado antes no te asustes, es más sencilla de manejar de lo que parece.
Una advertencia importante: no hemos encontrado pasta filo sin gluten en el mercado, por lo que esta receta no es apta para celíacos ni personas con intolerancia al gluten.
Es además una receta perfecta para cocinar con niños. El relleno de espinacas y feta es sabroso y nutritivo, y el proceso de montar las capas de pasta filo es tan visual y entretenido que los pequeños quedan enganchados desde el primer momento.

