Ingredientes
Equipo
Method
- Ponemos la harina y la sal en el vaso de la Thermomix. Disolvemos la levadura en agua tibia y la vamos añadiendo poco a poco al vaso y programamos 2 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga
- Si queda demasiado pegajosa, repetimos la misma operación con un poco más de harina. Hacemos una bola y la dejamos reposar tapada con un trapo durante 5 minutos.
- Retiramos del trapo y amasamos hasta darle forma de bola. Espolvoreamos un poco de harina sobre un trapo de cocina, colocamos la masa encima y tapamos con un trapo húmedo. Dejamos que repose en un lugar cálido durante unos 30 minutos.
- Colocamos los tomates en un cuenco, los aplastamos con un tenedor, sazonamos y mezclamos bien todo.
- Espolvoreamos harina en la superficie de trabajo y extendemos la masa en un círculo de unos 35 -40 cm de diámetro hasta que quede fina, y dejando el borde un poco más grueso.
- Espolvoreamos unas cuantas migas de pan en el papel de la bandeja de horno, colocamos la base de la pizza y reservamos.
- Limpiamos los boletus, los troceamos y los reservamos.
- Extendemos el tomate de manera uniforme, rociamos con aceite de oliva, espolvoreamos el parmesano, el orégano, añadimos la burrata, los boletus, la sal y la pimienta. Lo ponemos en el horno durante unos 20 minutos a 180º, retiramos, añadimos unas cucharadas de pasta de trufa, laminamos unas lonchas de Trufa Negra y listo para servir.
Notas
Esta pizza de trufa y burrata destaca por la calidad y el equilibrio de sus ingredientes. La burrata fresca aporta una cremosidad espectacular que contrasta a la perfección con el intenso aroma de la trufa negra y el sabor terroso de los boletus, creando una combinación elegante y llena de matices.
Para disfrutar al máximo de esta receta, recomendamos añadir la burrata y la trufa justo al finalizar el horneado. De este modo conservan toda su textura, aroma y personalidad, convirtiéndose en las auténticas protagonistas de la pizza. Unas pequeñas cucharadas de crema de trufa negra ayudan además a potenciar aún más el carácter gourmet del conjunto.
La masa, elaborada de forma tradicional, sirve como base perfecta para unos ingredientes que no necesitan demasiados adornos. El resultado es una pizza sofisticada, equilibrada y perfecta para una comida especial o para sorprender a los amantes de la cocina italiana.
Valor nutricional aproximado: 169 kcal por cada 100 g.
